martes 3 de agosto de 2010

Consejos para mantener nuestra columna sana


Mantenga una actividad física periódica. Se ha demostrado que la actividad aeróbica (andar en bicicleta, tomar clases de baile entretenido, gimnasia aeróbica, nadar, andar en patines) junto con ejercicios de flexibilización y/o yoga son ejercicios muy buenos para la columna. Esto se debe a que el ejercicio ayuda  a contrarrestar la reabsorción ósea producida en el sedentarismo, logrando huesos más fuertes previniendo así la sobrecarga en la columna. Además, se logra tonificar los músculos que ayudan a mantener  la columna erguida.

Aliméntese en forma balanceada. La obesidad es nefasta para la columna vertebral.  El diseño de nuestra columna está hecho para soportar un peso acorde a nuestra talla. Si este peso corporal es mayor, habrá una sobrecarga tanto en los discos intervertebrales como en el cartílago articular no solo de la columna, sino de otras articulaciones que soportan peso como caderas y rodillas.

No fume. Está comprobado que la  nicotina altera la nutrición del disco intervertebral y aumenta la desmineralización ósea (huesos más débiles y en camino hacia la osteoporosis) y  esto se traduce en enfermedades de aparición precoz en la columna y dolor.
A: Hueso de la columna normal   B: Hueso de la columna con osteoporosis


Evite posturas erróneas,  al  agacharse, sentarse, caminar y tomar objetos del piso. No mantenga una misma postura por mucho rato, por ejemplo, al estar sentados frente al televisor, frente al computador, al manejar etc.

Elija un buen tipo de colchón. El colchón ideal debe ser de una dureza intermedia, ya que este se adaptará mejor a las curvaturas naturales de la columna, por el contrario, uno muy duro no lo hará, y uno muy blando exagerará demasiado las curvas siendo perjudicial para la columna.

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